Política
Desde el acaecimiento del terremoto más importante del que se tenga cuenta desde 1960, quizás hemos podido presenciar uno de los efectos que más definen a la sociedad chilena, y esta es, nuestra actitud frente a la adversidad, que ya señalaba nuestro escudo que de no ser por la razón, ciertamente por la fuerza podríamos salir adelante. Asímismo como el héroe señalaba que “no será el momento de arriar nuestra Bandera”, quizá en el momento más propicio apareció ese humilde chileno que levantó nuestro símbolo patrio desde el barro y la destrucción, para enviarnos un mensaje de esperanza, de que tal como decía Massu “Nada es imposible weon, niuna weá”.
Somos testigos fehacientes de como miles de chilenos salen a ayudar a sus compatriotas que se encuentran en desagracia, y ponen sus manos y sus talentos al servicio de Chile. Estamos frente a la verdadera Movilización Social, aquella en que nuestra gente sale a la calle no sólo a marchar y entoncar cánticos que muchas veces se transforman en piedras y molotovs, y la correspondiente vuelta de mano con lacrimógenas, zorrillos y guanacos ´por parte de la fuerza policial. Es la movilización por Chile, por quienes más nos necesitan, es la movilización que por cierto muchos esperamos hace años, y no necesariamente queríamos que aconteciera en estas circunstancias, pero como dicen por ahí, no hagas nunca a lo bueno, enemigo de lo perfecto.
Sólo un breve flashback, para recordar que muchos dieron por políticamente muerto a Joaquín Lavín al asumir el Ministerio de Educación, mientras otros señalaban que se trataba de un “presente griego” por parte de Sebastián Piñera, con una finalidad clara, sacarlo del camino para el 2014. Ciertamente Joaquín pensó en lo que en definitiva tienes que hacer para llegar arriba… o matar, o morir.
Pero con el terremoto acaecido todo cambia, tanto la actitud de los críticos, como la del criticado. El nuevo gobierno se blinda por un importante período de tiempo, pues ciertamente no imaginamos a la FECH saliendo a las calles en el llamado “abril marchas mil” conjunto con la CUT y otras organizaciones sociales, y las vemos en lo que están ahora, organizando la ayuda para distintas zonas a lo largo de Chile, lo que em hace pensar que si esta hubiese sido la forma de movilización propuesta en los años en que estuve en la Directiva de la FECH ciertamente mi disposición hubiese sido distinta.
Hoy las organizaciones sociales se movilizan, pero para un fin intrínsecamente propio, un fin bueno en sí mismo, que es la reconstrucción de Chile, en algunas partes desde sus cimientos materiales, en otras desde sus cimientos espirituales. Espero que no se olvide esto en el futuro, y los frutos que realmente trae para Chile, el remar todos para el mismo lado, no sólo en momentos de tribulación, sino que ciertamente que como servidores que somos, pensemos primero en Chile, ante todo.
Eran la 1:30 am. aproximadamente aca en Arlington, Virginia, Llamé inmediatamente a mi familia en Chile luego del terremoto, y gracias a Dios todos se encontraban bien, por lo que pude dormir tranquilo esa noche
A la mañana siguiente, las cifras mostraban menos del centenar de muertos, y se veia al menos en la BBC y en CNN, que Chile era un pais absolutamente preparado para recibir los embates de la naturaleza, por lo que yo inflé mi pecho ante todos los gringos en la casa, quienes se sorprendían al ver que un país de sudamérica pudiese tener dicha preparación. Nunca pasó por mi mente que el panorama iba a cambiar en 180° en sólo un día; con errores que costaron vidas, al señalar que no había peligro de tsunami en Chile, cuando todos las instituciones internacionales lo daban por inminente; los saqueos en los lugares afectados y la falta de liderazgo del Gobierno de Bachelet; lugares aislados sin forma de comunciarse y de recibir ayuda. A esa altura, ya la imagen de Chile difería de la primitiva.
Los saqueos marcaron la pauta noticiosa a nivel nacional e internacional. Acá en los Estados Unidos, los dueños de armas daban a Chile como un claro ejemplo de país desarrollado, que ante la catastrofe caíaa ante los más bajos instintos, por lo que ciertamente habia que estar preparado ¿Cómo? teniendo armas en las casas., pues señalaban que en estado de necesidad el hombre naturalmente tendía al mal (apreciación no compartida por el autor).
En Chile en tanto, las suplicas de,los alcaldes por sacar a las FFAA a la calle, que en algunos casos como el de Hualpén llegaron al borde de las lágrimas, eran desatendidas por La Moneda, pero ¿Sólo por falta de liderazgo? Ciertamente hay algo de eso, pero existe una razón de fondo, que va por el rumbo en primer lugar de cuidar que la imagen de Bachelet no se vea perjudicada por los últimos días de su mandato entregar el poder a los militares, pero voy más allá: El temor de la izquierda a perder la superioridad moral que tienen sobre la dictadura, al permitir la reconciliación del pueblo chileno y sus FFAA.
Aquí un error estratégico garrafal, pues o Bachelet mandaba a las FFAA inmediatamente a hacerse cargo de las zonas devastadas, antes de los saqueos, y quedando por tanto, una imagen identica del pueblo chileno respecto de sus FFAA como opresoras, violadoras de DDHH etc, o simplemente no las enviaba nunca. Pero he ahí el error, no enviarlas y esperar al kaos, significó que las personas pidieran a los militares en las calles, y segundo que ellos arribaran a las ciudades vitoriados por el pueblo chileno.
Este es un claro ejemplo de como la estrategia a veces nubla la razón, pues ciertamente si hay un momento para sacar a los militares a la calle, aparte de una guerra, es en un estado de calamidad pública, es sentido común, a veces el menos común de los sentidos.
Faltan pocos días para el cambio de mando, y es de esperar que Piñera asuma el liderazgo que Bachelet ciertamente no tuvo, y más que la estrategia se privilegie el bienestar del pueblo chileno
Ciertamente con esto, la Presidenta perdió el vale otro para el 2014. Y muchos chilenos la vida ante errores, demoras y malas estrategias

