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5 Marzo
2010
escrito por admin

Eran la 1:30 am. aproximadamente aca en Arlington, Virginia, Llamé inmediatamente a mi familia en Chile luego del terremoto, y gracias a Dios todos se encontraban bien, por lo que pude dormir tranquilo esa noche

A la mañana siguiente, las cifras mostraban menos del centenar de muertos, y se veia al menos en la BBC y en CNN, que Chile era un pais absolutamente preparado para recibir los embates de la naturaleza, por lo que yo inflé mi pecho ante todos los gringos en la casa, quienes se sorprendían al ver que un país de sudamérica pudiese tener dicha preparación. Nunca pasó por mi mente que el panorama iba a cambiar en 180° en sólo un día; con errores que costaron vidas, al señalar que no había peligro de tsunami en Chile, cuando todos las instituciones  internacionales lo daban por inminente; los saqueos en los lugares afectados y la falta de liderazgo del Gobierno de Bachelet; lugares aislados sin forma de comunciarse y de recibir ayuda. A esa altura, ya la imagen de Chile difería de la primitiva.

Los saqueos marcaron la pauta noticiosa a nivel nacional e internacional.  Acá en los Estados Unidos, los dueños de armas daban a Chile como un claro ejemplo de país desarrollado, que ante la catastrofe caíaa ante los más bajos instintos, por lo que ciertamente habia que estar preparado ¿Cómo? teniendo armas en las casas., pues señalaban que en estado de necesidad el hombre naturalmente tendía al mal (apreciación no compartida por el autor).

En Chile en tanto, las suplicas de,los alcaldes por sacar a las FFAA a la calle, que en algunos casos como el de Hualpén llegaron al borde de las lágrimas, eran desatendidas por La Moneda, pero ¿Sólo por falta de liderazgo? Ciertamente hay algo de eso, pero existe una razón de fondo, que va por el rumbo en primer lugar de cuidar que la imagen de Bachelet no se vea perjudicada por los últimos días de su mandato entregar el poder a los militares, pero voy más allá: El temor de la izquierda a perder la superioridad moral que tienen sobre la dictadura, al permitir la reconciliación del pueblo chileno y sus FFAA.

Aquí un error estratégico garrafal, pues o Bachelet mandaba a las FFAA inmediatamente a hacerse cargo de las zonas devastadas, antes de los saqueos, y quedando por tanto, una imagen identica del pueblo chileno respecto de sus FFAA como opresoras, violadoras de DDHH etc, o simplemente no las enviaba nunca. Pero he ahí el error, no enviarlas y esperar al kaos, significó que las personas pidieran a los militares en las calles, y segundo que ellos arribaran a las ciudades vitoriados por el pueblo chileno.

Este es un claro ejemplo de como la estrategia a veces nubla la razón, pues ciertamente si hay un momento para sacar a los militares a la calle, aparte de una guerra, es en un estado de calamidad pública, es sentido común, a veces el menos común de los sentidos.

Faltan pocos días para el cambio de mando, y es de esperar que Piñera asuma el liderazgo que Bachelet ciertamente no tuvo, y más que la estrategia se privilegie el bienestar del pueblo chileno

Ciertamente con esto, la Presidenta perdió el vale otro para el 2014. Y muchos chilenos la vida ante errores, demoras y malas estrategias

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2 comentarios

  1. Elías Navarrete
    06/03/2010

    Me parece muy interesante tu análisis político respecto de la catástrofe y del “liderazgo” de la Presidenta Bachelet en la crisis. Ciertamente comparto contigo el hecho de que sacar a las Fuerzas Armadas a la calle era un problema para la Concertación sobre todo a días de entregar el poder y, más aún, entregar el poder a la derecha.
    Pero me parece que hay una cosa que deberías agregar. Aquí el tema no es sólo falta de liderazgo y el tema de perder la superioridad moral. Desde mi punto de vista el Gobierno de Bachelet mintió al decir que gobernarían hasta el último día. Esto fue el más claro ejemplo de que los funcionarios de Gobierno en su generalidad estaban durmiendo, en un sentido literal y figurado. Literal porque estaba la gran mayoría del país durmiendo cuando sucedió este desastre, py figurado porque estos tipos estaban preocupados de tapar los hoyos que iban a dejar en lugar de gobernar el país.
    Pero veamos los resultado de sacar a los militares a las calles. En ese sentido a mí me parece que este Gobierno ha llegado a lo más alto del “carerrajismo” que puede llegar alguien. Porque, digamoslo de frente, los militares arreglaron el problema que tenían: en 24 horas se acabaron los saqueos. Y aún así los diversos funcionarios, encabezados por Carmen Fernández (la inepta directora de ONEMI) que culpaba a la Armada de no emitir una alerta de tsunami que no era necesaria para dar la alarma, y por Edmundo Pérez Yoma, Ministro del Interior, que echaba la culpa a la Fuerza Aérea de no tener aparatos listos para desplegarse, culpan a las Fuerzas Armadas de los problemas que ellos, por indecisión y por estupideces políticas que revelan que aún viven en la década de 1970, provocaron.
    Yo espero que los que lean esto entiendan que este mismo Gobierno luchó incansablemente para que las Fuerzas Armadas no fueran deliberantes y ahora las culpan por no haberse desplegado por su cuenta. Estúpido.
    Aún así, los errores de Bachelet en el manejo de esta crisis y que seguro le dieron la sentencia de muerte a una candidatura a la reelección en 2014 (y esperemos que a la Concertación también) son el alivio que tenemos los chilenos de que no volverá esta coalición agotada nuevamente al poder. Lo triste es que fue a costa de la vida de casi un millar de chilenos y de la destrucción material de una parte de la nación.

  2. marcelo brunet
    06/03/2010

    Paradojas de la vida…20 años de concertación, autodefinida como “la coalición más exitosa de la historia de Chile”, terminan con una crisis económica,un pais en ruinas, cientos (o miles) de muertos y con militares en la calle…

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